Igualitaristas contra los deberes

ninosencasa

Las manifestaciones recientes de padres y alumnos contra las reválidas en la Educación secundaria y los deberes han venido acompañadas de sendos discursos contra la desigualdad.

En el caso de las reválidas se ha dicho que éstas podrían dificultar la continuidad del alumnado de menor rendimiento, favoreciendo su exclusión temprana de la carrera formativa y, consecuentemente, aumentar la desigualdad, al tener mayor probabilidad de estar en el paro o conseguir por ello menores ingresos, dada la relación existente entre nivel de estudios y empleo.

paroxestudios

Fuente: INE

Según se ha publicado, más del 80% de profesores de secundaria también se oponen a estas pruebas y son pocos los países europeos que las tienen con carácter vinculante. No deja de ser curioso que, al mismo tiempo que se dice esto, buena parte del profesorado universitario muestre sus quejas por el bajo nivel de los alumnos que les llegan, prueba del escaso filtro que supone hoy la selectividad, examen que supera más del 90% en convocatoria ordinaria.

Ante el dilema de tener que elegir entre titulaciones devaluadas o alumnos tardíamente frustrados por un difícil encaje con los estudios que realizan, parece que aquí hemos optado por lo primero, sin que esto haya impedido tener a la vez unas tasas récord de ninis y de abandono escolar temprano. Así lo sugiere otra cifra singularmente alta: la de sobrecualificados en el empleo (ver esta otra entrada), a lo que se añade la pésima imagen que dan hoy tantos universitarios jóvenes metidos en política, algunos incluso docentes. Difícil saber si éstos hacen menos daño en ese sector o en el de la Educación, pero harto gravosos para el erario público en cualquier caso y devaluación de títulos, al fin y al cabo, que genera a la larga otro tipo de frustración para quien no sólo aspira a encontrar un trabajo sino también a trabajar en lo suyo.

aventajadosynoxdeberes

Respecto a los deberes, lo que se argumenta aquí es que los alumnos económicamente desfavorecidos corren el riesgo de quedarse atrás, ya que según las encuestas son los que dedican menos horas a completarlos. Se suma a esto que España es el quinto país de la OCDE en el que los alumnos dedican más tiempo a los deberes por término medio.

Lo sorprendente del tema es que, mientras la OCDE concluye de estos datos que los profesores deben buscar formas para animar a los más desfavorecidos a completar sus tareas, algunas asociaciones de padres en España lo que han deducido es que hay que reducir los deberes o incluso quitarlos, en aras de una mayor igualdad. Indudablemente, una forma de evitar que nadie se quede atrás es impedir que alguien vaya por delante.

Sin embargo, la relación no está tan clara. Países actualmente más desiguales en ingresos que España (por ejemplo, Chile) tienen menor dispersión en esas diferencias de tiempo que alumnos favorecidos y desfavorecidos dedican a los deberes, lo que indica que intervienen otras variables y que esa relación a largo plazo entre desigualdad interna de los países y tiempo dedicado por unos y otros a los deberes es menos rígida y simple de lo que algunos quieren ver.

Los defensores del lema de la ONU contra la pobreza aplicado al modelo educativo (“no dejar a nadie atrás”) dicen que ésta es en efecto una cuestión política, pues los padres con menos formación también estarán en peores condiciones de ayudar a sus hijos en la tarea. Lo que no dicen estos padres es que nadie les exige que se la hagan a sus hijos; basta con que les recuerden la obligación de hacerlos ellos y de preguntar a sus profesores en caso de no saber. En realidad, que los hijos acaben sabiendo más que sus padres no es una anomalía de la desigualdad, sino lo que acredita la sociedad del conocimiento en la que estamos, siendo más bien contadas las excepciones en las que ocurre lo contrario.

En el informe del caso español, OCDE señala además que el bajo rendimiento en matemáticas está relacionado con desventajas socioeconómicas pero también con esto otro: chicas, inmigrantes, no tener estudios básicos completos o haber repetido. Desigualdades que pueden estar vinculadas en algunos casos a los ingresos de los padres, pero sin que haya que culpabilizar por ello a los deberes que les ponen hoy a sus hijos (sino, acaso, a los que no hicieron ellos), y menos cuando pueden ser factores culturales o las peculiaridades de cada uno lo que está detrás.

Los padres y madres preocupados de verdad por la desigualdad mejor harían predicando a sus homólogos para que animen a sus hijos a hacer los deberes y se lo apliquen de paso a los suyos propios, en lugar de exigir a las autoridades educativas que legislen para poder quitárselos a todos.

Anuncios

2 comentarios en “Igualitaristas contra los deberes

  1. Estimado D. Gatodonte: la ideología no tiene mucho que ver en todo esto, aunque parezca lo contrario. Es una mera coartada para optar por la vía más cómoda que, obviamente, pasa por obtener lo máximo con el mínimo esfuerzo. Esa es la verdadera clave. Digo eso porque un régimen presuntamente progresista como la Segunda República implantó las reválidas en el bachillerato para evitar que los hijos de los ricos, que iban a colegios privados, fueran aprobados con menos conocimientos que los niños pobres que acudían a la red pública de centros escolares. De esa manera se eliminaban los privilegios de los que más pagaban. Curiosamente, lo progresista ahora es retirar esos mismos exámenes. Así se nivela a todo el mundo por el lado de la mediocridad.

    En otros lados también pasa algo parecido. La izquierda francesa lleva años queriendo acabar con el estatus de las grandes escuelas, debido a que contribuyen a la creación de elites. Es evidente que tener que aprobar un examen de ingreso durísimo, al que se llega después de dos años de preparación reglada, para continuar con una formación de alto nivel que dura varios años, sólo permite el paso a los mejores. Y eso se nota luego cuando el 60% de sus alumnos consiguen un contrato de trabajo durante el último año académico. O cuando ocupan los altos cargos de las empresas privadas y de la Administración. ¿Es eso malo? Parece que la excelencia no está de moda.

    Me gusta

    • Algo de ideología debe haber cuando hay tanto empeño en igualar y poner obstáculos al libre aprovechamiento de las oportunidades genéticas y ambientales con las que venimos al mundo cada uno y que por mucho que se empeñen algunos seguirán siendo distintas, salvo ingenierías genéticas igualadoras y empobrecimientos generales sistemáticos que nos lleven cada día a partir de cero y a protegernos de la envidia del vecino. Un poco como en tiempos de tribus y cavernas. Quizá en ese caso algunos igualitaristas estarían más contentos, sí.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s